Dome Aerospace presentó oficialmente su concepto de avión aeroespacial y la hoja de ruta en tres fases —“producción de eVTOL, salto de propulsión, integración espacial”—, fijando el objetivo de vuelos directos de 2 horas entre Shanghái y Nueva York.
Un camino escalonado en tres fases
La primera fase se apoya en la producción en masa y la iteración del eVTOL tripulado para consolidar una posición en la economía de baja altitud, el flujo de caja y un sistema de ingeniería; la segunda logra el salto de propulsión con motores de detonación y turbojet; la tercera entra en el desarrollo del avión aeroespacial, haciendo rutinarios los viajes de ida y vuelta entre la Tierra y el espacio. Cada paso se apoya en tecnología y en ingresos existentes: no es un salto al vacío.
Propulsión combinada y protección térmica reutilizable
El avión aeroespacial utilizará propulsión combinada (TBCC/RBCC) para acelerar con propulsión de respiración aérea dentro de la atmósfera y cambiar a propulsión de cohete en gran altitud para alcanzar la órbita, junto con una protección térmica reutilizable que comprima los viajes transoceánicos a 2 horas. Los elementos tecnológicos clave se están validando en paralelo en los programas de propulsión y de gestión térmica.
Lea la hoja de ruta y la visión completas, o explore el concepto del avión aeroespacial.